El escudo de la Villa de Chiva

SU CAMPO.- La forma originaria del Escudo de Chiva es ovalado. Teniendo presente las reglas heráldicas, las proporciones de éste deben tener un valor de 8 partes de alto por 7 de ancho. Su campo es de plata, cuartelado en "sotuer" (aspa) o en Cruz de San Andrés, como también se le conoce. La división del blasón queda por tanto en cuatro cuarteles o partes iguales simétricamente divididas, siendo el de mayor importancia el superior, llamado "jefe", donde viene representada la torre; le sigue en importancia el inferior o "punta", donde se representa la chiva o cabra; quedando en tercero y cuarto lugar los laterales, denominados "diestro" y "siniestro", representados por los cipreses. Esta forma del blasón ovalado es propia de Italia y especialmente viene usado por clérigos y eclesiásticos.

LA TORRE.-En "jefe" viene una torre de su color. Uno de los elementos más usados en heráldica son las torres y castillos, sobre todo en España. Es signo parlante en muchos apellidos. El supuesto castillo que figura en el Escudo de Chiva es heráldicamente una torre, pues para llamarse castillo precisaría constar de tres torres. Simboliza la grandeza y la elevación del espíritu y denota también asilo y salvaguardia.

LA CHIVA O CABRA.- Trae en "punta" una chiva o cabra en argén (blaco). En heráldica esta figura aparece representada en muchos blasones, como arma parlante, desde el siglo XII. Se encuentra la cabra en el escudo de Cabrera (Barcelona) y en los otros pueblos del mismo nombre, pertenecientes a otras provincias de España. De modo muy especial, en el escudo de Lublin (Polonia). Y en escudos de apellidos españoles vemos figurar la cabra, como símbolo parlante. Así, en los de Cabra, Cabral, Cabrales, Cabranes, Cabrejas, Cabrera, Cabrero, Cabrio, etc., etc.

EL CIPRÉS.- En sus "flancos" aparecen dos cipreses de sinople (verde), uno en cada cuartel. Estudiados y consultados los blasones heráldicos, vemos cómo la flora no ofrece tanta variedad como la fauna en sus diversos tipos. Muchas son las variedades de árboles que se pueden ver representados en todas sus formas. Sin embargo el ciprés no resulta tan corriente. El ciprés debe considerarse como el árbol más espiritual y místico. Su madera es olorosa e incorruptible y simboliza la virtud y la grandeza moral.

FORRO Y LEYENDA.- Enmarca el óvalo de un forro de piel, que sujeta, al enrollarse por ambos lados, la palma y el laurel, una en cada parte. Sobre el forro de pergamino reza la siguiente inscripción "MUY LEAL HONRADA Y VALIENTE VILLA DE CHIVA - 1833". Son los títulos que le fueron otorgados a Chiva por la Reina Isabel II en reconocimiento por haber arrojado de la Villa a 400 infantes y 16 caballos, en su mayoría voluntarios carlistas, que alzaron bandera contra la hija de Fernando VII y la Constitución.

LA PALMA.- En el “flanco diestro”, vemos una palma de sinople (verde). Sus formas punzantes quieren figurar espadas o lanzas dispuestas a la lucha. Simboliza la gloria y el triunfo, como también la victoria del mártir y la felicidad.

EL LAUREL.- En el “flanco siniestro” observamos una rama de laurel de sinople (verde). Con él se premiaba a los vencedores en los juegos y en la guerra. Es signo de triunfo y premio. En la Edad Media, se empleaba para coronar a los artistas, poetas y sabios. Simboliza la gloria y la inspiración.

LA CORONA REAL.- Finalmente, el Escudo de Chiva aparece “timbrado” con la Corona Real. De oro, con ocho florones y ocho puntas más bajas, terminadas en perlas, bonete de escarlata con cuatro arcos o diademas iguales, cubiertas de perlas, terminando en globo y cruz. La Corona Real es, después de la Imperial, la máxima representación timbrada y sirve para indicar la dignidad o categoría representada.

ANÁLISIS Y CONCLUSIONES.- En consecuencia, después de haber estudiado y analizado todos los motivos, tanto ornamentales como simbólicos, que componen el Escudo Heráldico de la Villa de Chiva, hemos llegado a la siguiente conclusión:

  • Que en todos los documentos consultados aparece siempre el óvalo cuartelado en “sotuer”, con los símbolos heráldicos que lo caracterizan, sin alteración alguna, tanto en su estructura, como en las demás disposiciones de sus cuarteles. Esta configuración ovalada es característica del estilo barroco y viene aplicada en determinadas épocas, según las circunstancias. Por lo que se refiere a los cuatro motivos ornamentales, tienen una relación común entre si. Aluden a unos elementos simbólicos muy destacados del Castillo de Chiva, en el que, sin duda alguna, se inspiraron.
  • Que estudiadas con detenimiento cada una de las figuras que componen los cuatro cuarteles del blasón, cabría llegar, desde otra perspectiva, a la conclusión de que encajan perfectamente entre si, y podrían también hacer mención parlante del hallazgo de la Virgen por un pastor en el Castillo de Chiva.
  • Que los demás símbolos que componen el blasón no ofrecen ninguna dificultad en su interpretación. Hacen alusión a hazañas bélicas acaecidas en nuestra población, pudiéndose determinar cabalmente sus orígenes y motivaciones sin ningún error, como a continuación veremos.

SIGNIFICADOS Y SIMBOLISMOS.- En cuanto a los significados y simbolismos, los elementos que resultan más preocupantes son los representados en los cuatro cuarteles que componen el óvalo. Desde nuestro punto de vista, pensamos que pueden ser dos las interpretaciones: tomar los elementos más representativos del Castillo como símbolo de Chiva; o bien, atribuirles una interpretación parlante que puede descubrirse analizando estos elementos desde otro puntos de vista. Veamos, pues, estas dos interpretaciones en cada uno de sus elementos:

  • El Castillo -todos lo reconocen- puede considerarse como representación de fortaleza a propósito de los hechos de armas ocurridos en centurias pasadas en este lugar, y como figura dominante de la Villa, desde todos los ángulos. Es un eslabón vital en los acontecimientos históricos más esenciales del pueblo.

    Podría simbolizar también a la Virgen del Castillo, teniendo presentes algunas de las advocaciones que le atribuyen a la Virgen las letanías: Torre de David, Torre de marfil, etc. La leyenda popular hace referencia a este descubrimiento, cuando dice... "reparando que en las ruinas de aquellos antiquísimos edificios en que había dado la piedra, se descubría aunque a lo lejos un bulto, acudió al lugar y vió que era la Imagen de Nuestra Señora, que tenía al niño Jesús en la mano siniestra, y en la diestra un Castillo..."

    Por lo tanto, esta torre representada en "jefe" acertadamente recogida en el primer cuartel, podría simbolizar perfectamente a la Virgen del Castillo y la Villa de Chiva.

  • La chiva o cabra, colocada en "punta" puede tener también dos significados: hacer mención, sin más aspiraciones, a la gran cantidad de estos animales que, en tiempos pasados, había pastando por todo nuestro término municipal, sobre todo por los alrededores del Castillo. Podían contarse por miles sus cabezas, dominando, sobre todo, su color blanco.

    Pero podría también, intentar simbolizar el hallazgo de la Virgen, cuando afirma la leyenda... "apacentando un pastor de cabras, su rebaño en el lugar donde ahora está fabricada una magnífica y suntuosa ermita, arrojó una piedra para contener una punta de ganado...". Este pudo ser también el momento importante en el que el pastor, al arrojar la piedra, golpeó inesperadamente el muro del Castillo, descubriendo la imagen escondida de la Virgen.

  • Los cipreses que ocupan los flancos "diestro" y "siniestro", son los árboles más representativos del Castillo, y podrían estar ahí, sin más pretensiones, para terminar de conjuntar los elementos más figurativos del Castillo de Chiva.

    Pero también podrían simbolizar -abundando en las observaciones anteriores- el descubrimiento de la Virgen, al resaltar con su verticalidad, majestuosidad y espiritualidad este hecho religioso.

  • La leyenda que figura en el Escudo de Chiva, tiene como origen el conflicto de sucesión entre Don Carlos, hermano del Rey Fernando VII, y su hija Isabel II. Don Carlos y partidarios pretendían hacer valer la pragmática de Felipe V, más conocida por la ley sálica, por la cual los únicos herederos de la corona deberían ser varones. Pero el Rey absolutista disolvió la pragmática de Felipe V y dejó como única heredera del trono a su hija, por aquellas fechas, Infanta Isabel.

    A la muerte de Fernando VII, acaecida el 29 de Septiembre de 1833, comenzaron los primeros enfrentamientos serios entre carlistas y liberales. Los españoles, y sobre todo los chivanos, comprendieron perfectamente, desde el principio, que no se empezaba una guerra por la persona que debería heredar el trono, sino por el tipo de gobierno que nuestra nación debía elegir para el futuro. En resumen, que el problema nacional que se dilucidaba no era de dinastia, sino de escoger la libertad de un pueblo; libertad por la que durante tantos años se venía luchando.

    La Villa de Chiva quiso escoger la libertad, poniéndose al lado de Isabel II y de la Constitución que la representaba, en el mismo momento que comenzó el conflicto nacional. Estos fueron los hechos por los que figura en nuestro blasón la leyenda de "MUY LEAL, HONRADA Y VALIENTE VILA DE CHIVA - 1833". Pero no hablemos nosotros, sino dejemos exponer los hechos al Comandante del heroico Batallón de la Milicia Nacional de Chiva, Don Ramón Giménez, quien recogió los acontecimientos de armas más importantes durante el tiempo que duró la contienda . Él nos dice textualmente:

    "El acto, que desde luego acredita su decisión, fue la vigorosa aunque improvisada resistencia que opuso a la primera hostilidad que en esta provincia llegó a cometer una turba de facciosos audaces, no bien organizados aún".

    Efectivamente, el 22 de Noviembre del mismo año 1833, una masa de 400 infantes y 16 caballos, compuesta la mayor parte de voluntarios realistas acaudillados por los Comandantes de los Batallones de Masanasa y Lliria, Andrés Esteve Coleta y Vicente Gil, entró en Chiva antes de amanecer, y ocupadas sus principales calles hasta la Plaza Mayor, creyó sorprender a sus vecinos y sacrificar a mansalva a estos hombres decididos, en quienes el carlismo preveía un espíritu fuerte, una tendencia innata a la libertad, un temple de alma incapaz de sucumbir a la esclavitud. Y los rebeldes no lo alcanzaron, no; porque apenas los habitantes de Chiva conocieron la celada en que debían caer, cuando disparando algunos tiros que fueron la señal de alarma para su reunión, se lanzaron a las calles con malas escopetas y aún con palos también pero con valor e intrepidez y atacando a la turba de traidores que tan fácilmente creyeron sorprender la población, los arrojaron de ella, obligándoles a retroceder y a parapetarse en los elegidos de la misma en posiciones harto capaces de defender, de las que, auxiliados los chivanos con una partida de siete caballos y un sargento del 7º ligero que estaba de tránsito en conducción de quintos y con alguna gente que se hallaba en la Villa desde la noche anterior, forzaron a los enemigos, después de un bien sostenido fuego, a pronunciarse en vergonzosa retirada hasta el pueblo de Villar, perdiendo varios prisioneros, una bandera, cajas de guerra y otros pertrechos tan preciosos para aquella naciente facción.

    Este hecho de armas fue, bien se puede afirmar, el guante que Chiva arrojó sobre la bandera carlista en este país; reto que si bien le ha consignado en su historia con sangre, llantos y orfandad, le ha adquirido así mismo una gloria de la que no se verá privada jamás.

    Por Real Decreto de 30 de Noviembre de 1833, comunicador el Excmo. Sr. Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, se sirvió S.M. la Reina entonces Gobernadora, en nombre de su Excelsa Hija, la Reina Isabel II, condecorar la Villa de Chiva, con los títulos de "MUY LEAL, HONRADA Y VALIENTE".

  • La palma que figura en el "flanco diestro" hace honor a los hechos de armas, que durante todo el tiempo duró la contienda, tuvieron lugar en nuestro pueblo, como fuera de él. Y fue el Batallón de la Milicia Nacional de Chiva uno de los que más se distinguieron, en pro de la causa que desde el principio creyó más justa y legítima.

  • El laurel, situado en el “flanco siniestro”, representa la gloria y el triunfo alcanzado por todos los que lucharon en la contienda entre liberales y carlistas. Este símbolo complementa al anterior, y figura como imagen de gloria y honor para todos aquellos chivanos que derramaron su sangre por un ideal más justo.

  • Finalmente, la Corona Real, como máxima representación timbrada de un blasón, cubre el Escudo Heráldico de la Villa de Chiva, en señal de paz y entendimiento entre los hombres. En este caso fue cedido por la Reina Isabel II para coronar nuestro blasón, por los muchos méritos contraídos por este pueblo al servicio de S.M. y de la Constitución que representaba.

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