Construida en el siglo XVIII y situada en el casco antiguo de nuestra localidad, la iglesia destaca tanto por su gran interés arquitectónico como pictórico. Se trata de un templo con base de cruz latina con fachada de perfil mixtilÃneo en el que se puede observar la transición entre los estilos barroco y neoclásico.
Su interior, no es menos importante que las fachadas exteriores, ya que alberga pinturas del valenciano José Vergara, que en la actualidad están siendo restauradas para recuperar su gran belleza, como el lienzo El Martirio de San Macario y San Alejandro o los frescos de la cúpula del templo.