Adentrándose en la Historia
La aparición en el término de restos de época prehistórica, ibérica y romana nos invita a pensar en una temprana ocupación de la zona, pero no serÃa hasta la época islámica cuando se produce el nacimiento de la población actual.
El núcleo principal se asentaba en las proximidades del castillo y era la capital comarcal del territorio circundante, que incluÃa numerosas alquerÃas, entre ellas Godella y el enclave de Bechinos.
Tras la conquista cristiana del Reino de Valencia, la población fue donada por Jaime I a Berenguer d'Entenca y posteriormente pasó a la familia de los Moncada.
La población en época medieval fue mayoritariamente morisca, conservando su modo de vida bajo el dominio señorial cristiano que regula sus condiciones de vida mediante la Carta Puebla de 1303.
La expulsión de los moriscos a principios del S. XVII provocará la despoblación durante el S. XVIII, aunque algunos de los núcleos de poblaciones anteriores, como el de la ladera del castillo quedarÃan abandonados.
Los nuevos pobladores se asientan en la alquerÃa de Bechinos, a partir de la cual se formará el pueblo actual. La situación estratégica de la población entre Castilla, Aragón y Valencia, dio lugar a diversos hechos bélicos durante las guerras del S. XVIII y S. XIX se produce la abolición del sistema señorial y el desarrollo económico basado en el cultivo de la vid, que producirÃa un periodo de prosperidad, reflejado en la expansión urbana y demográfica de la población.
La crisis del sector vinÃcola, supondrá un periodo de recesión económica y poblacional que se mantendrá hasta los años sesenta, cuando se produce una nueva expansión basada en el desarrollo industrial y en la creación de un importante núcleo de segunda residencia, favorecidos ambos por la proximidad al área metropolitana de Valencia.