Al pasear por sus calles te encuentras en un barrio de origen árabe con un trazado sinuoso de calles estrechas, tortuosas y a veces, con inesperadas pendientes. A ambos lados, puedes ver las casas tradicionales de dos plantas de la época que se han mantenido prácticamente intactas hasta nuestros dÃas. Algunas de ellas incluso, disponen de huertas traseras en las cuales, según se cree, se podÃa acceder a ellas en otra época a través de un pequeño callejón de fuerte pendiente. Sin duda, un magnÃfico lugar que conforma el casco antiguo del pueblo en cual pederse entre sus calles y sentirse dentro de la historia.